domingo, 5 de mayo de 2013

El sinvergüenza Stéphane Hessel: cómo nos engañó y manipuló (2)

 

El indignado Hessel al descubierto: “Siempre he sido admirador de Zapatero”

Por Redacción

Las raíces conservadoras del ídolo de los indignados, Stephane Hessel, se han puesto de manifiesto tras mostrar su entusiasta apoyo al presidente Zapatero y al PSOE justo cuando se consuma el golpe de estado constitucional. Peor imposible.
Y al final se le vio el plumero.

El diplomático y escritor francés Stephane Hessel, autor de la obra “Indignaos”, defendió el jueves 1 de agosto la necesidad de “crear nuevas fuerzas políticas”además de de contar con las ya existentes. Por si no era demasiado confuso, Hessel animó a los simpatizantes del Movimiento 15-M a votar en las próximas elecciones generales.

¿Pero votar a quien?

Eso se preguntaban los seguidores del oráculo. Y la verdad al fin fue revelada. En la presentación de ¡Comprometeos! en Madrid. Este jueves 1 de agosto. El veterano miembro de la tecnocracia francesa presentaba un nuevo libro escrito junto al periodista Gilles Vanderpooten. Elogió, claro está, a sus clientes naturales, el movimiento 15M, ya que “utilizaron un librito tan pequeño como el mío para inspirar sus asambleas de Madrid, Barcelona y todo el país”.

Humildad, poca. Ganancia mucha.

Pero lo mejor estaba por venir. Durante la rueda de prensa, Hessel afirmó que era necesario “apoyar a los partidos más democráticos” o ”a aquellos que vayan en el buen camino” para en plan buen samaritano “ejercer presión sobre ellos y exigirles responsabilidad”.

El mesías que no fue

La duda seguía, ¿Y cuál será este bello partido plagado de buenas intenciones al cual deberíamos votar en este cínico mundo de hoy?
Ya que el oráculo de la indignación cree que gente no debería dejar de votar para tampoco caer en “aquello de que todos son iguales, pues esto no es cierto” llegó la hora que Stéphane Hessel dijera sus preferencias e iluminara a sus fans.
Y así dijo él:
“Yo en Francia apoyo al Partido Socialista pero no es mi papel hacer campaña en España y no voy a decir a quién se debe elegir aquí”.
Stéphane Frédéric Hessel saliendo al fin del armario, siguió por la ruta de sus compromisos partidistas. Preguntado sobre la previsible victoria en España del Partido Popular, Hessel destacó que “si hay un partido que está en contra (del 15-M), será porque probablemente hay otro a favor”, y “habría que movilizarse” en contra del primero, agregó. El PSOE apoya el 15M. Apaga y vámonos.
Nada como perder la sutileza y mostrar el carnet del partido en el momento que la franquicia social-liberal española estaba a punto de votar el golpe de estado constitucional que quería el eje franco-alemán y los acreedores internacionales.

Zapatero for ever

Para desesperación de los indignados ingenuos, el militante del cártel financiero europeo, se declaró “admirador de Zapatero” e hizo su propia sketch de campaña para vender al candidato del PSOE en las generales: “Quizás Rubalcaba sea otro gran líder”.
Y nosotros, tristes perroflautas en shock. ¿Quien nos vendió que este señor era el nuevo gurú de la revolución mundial? ¿Por qué nos creímos la farsa del viejo resistente?

Nuevas ideas, viejas mentiras

Claro que Hessel, para no hundir más a sus fans, insistió que “hacen falta nuevas ideas y fuerzas políticas”, pues las actuales “no están preparadas para hacer frente al desorden que actualmente vivimos, marcado por la pobreza, la violencia y la destrucción del planeta”. Luego cual obispo consolando a los fieles, Hessel dio una inocua homilía:
“La excesiva presión de los mercados y el poder financiero han hecho que los gobiernos actúen de espaldas a su pueblo”
Amén, dirán los fanáticos. Hasta Gilles Vanderpooten, el coautor de ¡Comprometeos! se mostró encantado de hallarse “tan cerca de la Puerta del Sol, de donde surgió un movimiento que recorre toda Europa”.
Que bello es el museo de la indignación. Pero vayamos un poco más allá.

Bombardeando a Libia por amor

Hessel tiene más tela de donde cortar. Hablando de la Primavera Árabe, el funcionario jubliado del estado francés demostró estar muy de acuerdo con los planes militares del presidente Sarkosy. Mientras Libia empezaba a ser víctima diaria de bombardeos de la OTAN, el compasivo amigo de las rebeliones dijo que se acabaron las tiranías al sur del Mediterráneo.

Sarkozy presentando a su nuevo delegado en Trípoli

En palabras más simplonas, su verborrea era una forma de avalar la conversión del cementerio libio en un surtidor de petróleo barato para su amada Francia, cuyas violaciones a los derechos humanos no preocupan para nada al patriarca de la indignación.
Nada como recordar su magistral justificación de la guerra de agresión contra Libia en marzo de este año:
Estoy muy feliz y orgulloso de que esta intervención en Libia se haya llevado a cabo bajo los auspicios de la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que es un organismo moralmente responsable basado en la Carta Fundacional de las Naciones Unidas. Por tanto, este enfoque no es de una intervención militar contra Gadafi, sino una intervención para proteger a los insurgentes de la violencia de un dictador. Es una situación complicada, pero creo que hay que actuar bajo la égida de una institución mundial cuyo objetivo no es la guerra sino la paz.
Así que ya sabes chaval; apúntate a la legión extranjera, lincha trabajadores negros en Trípoli y dirige comandos especiales para derribar enemigos de la grandeur francesa.

No te indignes solamente, Comprométete!: mata enemigos de Occidente y descubre que para el mesías del 15M las bombas humanitarias son algo bello.
Destruye países y salva el mundo. Que en sus beatíficas palabras eso dijo el hombre que admira el papel de la ONU en la destrucción de la nación libia.
¿Te apuntas?
PD Puedes elegir los marines, la legión o su cabra o las tropas francesas. Indignados welcome !

Última hora: Un portavoz de la plataforma ciudadana ‘Democracia Real Ya’, Carlos Paredes, aseguró el viernes 2 de agosto que si el diplomático y escritor Stéphane Hessel, autor de ‘¡Indignaos!’, hubiera “padecido” las políticas del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, “seguramente” opinaría de otra manera y no sentiría admiración por él.
Pese a las evidencias, Paredes sigue amando el panfleto de Hessel. Es la tendencia dominante. No ver nada cuando te están endilgando basura tóxica. Poca fue la gente que le vio el plumero a Hessel excepto personas como Pilar Baselga, mosca cojonera a su decir, quien en su blog le dio un rapapolvo a la difusa ideología de un hombre que predicaba la rebelión mientras se alegraba de la caída de los malditos soviéticos y apoyaba sin tapujos los bombardeos contra la población civil en Libia.

O periodistas como Eloy Pardo, de buena formación francófona que en el periódico digital La República contaron lo que nadie quería oír de este hombre del establishment que sacó mucho dinero de la indignación ibérica.

Fuente:

http://www.nodo50.org/tortuga/Hessel-apoyo-la-intervencion
 

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