sábado 1 de mayo de 2010

PREÁMBULO AL MANIFIESTO POR UNA IZQUIERDA NACIONAL

No busquemos el misterio del judío en su religión, sino busquemos el misterio de la religión en el judío real. ¿Cuál es el fundamento secular del judaísmo? La necesidad práctica, el interés egoísta. ¿Cuál es el culto secular practicado por el judío? La usura. ¿Cuál su dios secular? El dinero. Pues bien, la emancipación de la usura y del dinero, es decir, del judaísmo práctico, real, sería la autoemancipación de nuestra época. Una organización de la sociedad que acabase con las premisas de la usura y, por tanto, con la posibilidad de ésta, haría imposible el judío. Su conciencia religiosa se despejaría como un vapor turbio que flotara en la atmósfera real de la sociedad. Y, de otra parte, cuando el judío reconoce como nula esta su esencia práctica y labora por su anulación, labora, al amparo de su desarrollo anterior, por la emancipación humana pura y simple y se manifiesta en contra de la expresión práctica suprema de la autoenajenación humana. Nosotros reconocemos, pues, en el judaísmo un elemento antisocial presente de carácter general, que el desarrollo histórico en el que los judíos colaboran celosamente en este aspecto malo se ha encargado de exaltar hasta su apogeo actual, llegado el cual tiene que llegar a disolverse necesariamente. La emancipación de los judíos es, en última instancia, la emancipación de la humanidad del judaísmo.

(Karl Marx)


La patente situación de colapso político, moral y socio-económico que se está viviendo desde el estallido en 2008 de la llamada burbuja financiera, invita a reflexionar a todas las personas, pero singularmente a aquellos ciudadanos que se sientan comprometidos con el futuro de Europa. Urgen propuestas rigurosas que vinculen nuestro sentimiento del deber. Éstas reclaman, a su vez, los oportunos marcos asamblearios de debate y actuación. El presente documento debe entenderse como un paso adelante en ese sentido.


¿Por qué una izquierda nacional? En la política, lo nacional y lo social se han concebido hasta el día de hoy como ideas contrapuestas e incompatibles representadas por los llamados “partidos de la alternancia”. Se estaría forzado a elegir el uno o el otro, de manera que el "pueblo de la nación", ora bajo el concepto de pueblo (si triunfa la derecha), ora bajo el concepto de nación (si lo hace la izquierda), pierda siempre las elecciones. Semejante fraude debe ser denunciado. La nación y el pueblo no se oponen, sino que se identifican. Por un lado, toda política nacional debe ser necesariamente social; un patriotismo que aplasta a su propio pueblo (y ésta ha sido la eterna historia de la derecha) no merece el nombre de popular o nacional. Por otro lado, la política social es sólo una forma de contribuir a la dignificación de la nación; cuando lo social consiste en la negación de la nación (y ésta ha sido la eterna historia de la izquierda), entonces es al pueblo al que se ataca y no puede seguir hablándose de socialismo. Del enérgico cuestionamiento de la impostura oligárquica que se esconde tras la falsa dicotomía entre lo nacional y lo social brota la joven idea de la izquierda socialista y nacional: un proyecto político que se compromete a promover los intereses morales y materiales de los trabajadores en tanto que sustancia humana de una nación milenaria.


La izquierda nacional no se concibe a sí misma, empero, como una mera alternativa electoral, recetario de propuestas económicas más o menos socializantes e incluso como un régimen político de recambio. Será todas esas cosas, por supuesto, pero sólo porque pone su meta última en fijar un canon antropológico que, frente al individualismo burgués, permita superar el modelo anglosajón de society vigente y construir la comunidad del pueblo de carácter nacional y popular. Tamaña mutación axiológica entraña que los valores hedonistas y eudemonistas (que absolutizan como fines últimos de la vida el placer y la felicidad y que se articulan entorno al fenómeno del “consumo”) se subordinen a otro valor fundamental, a saber, la verdad racional, condición de posibilidad de todas las conquistas históricas de occidente. La verdad racional representa así el valor ético supremo del que, según la izquierda nacional de los trabajadores, debe emanar la recuperación de la auténtica memoria histórica y la regeneración de la nación, rigiendo no sólo en la academia y la ciencia, sino en el resto de las instituciones públicas; también, pero aquí ya de forma libremente elegida, en la vida privada de las personas.


Valores son aquéllos principios que definen la identidad de un proyecto político. Los programas pueden y deben cambiar cada cuatro años. Las ideologías (estructura del Estado, modelo económico, marco comunitario, etc.) tienen también fecha de caducidad, aunque de dimensión secular. En cambio, los valores son constitutivos e irrenunciables. Es necesaria, en un movimiento de estas características, la producción de textos que reflejen y de órganos que amparen dichos principios ante las inevitables compulsiones oportunistas de la estrategia y la táctica. El manifiesto de un proyecto político de pretendidos alcances históricos debe así reflejar sus valores sin hacer concesiones al marketing electoral.


Conviene aclarar que cuando hablemos de la verdad como valor ético no nos referiremos a un contenido doctrinal concreto, sino a la pauta de conducta formal de la persona o grupo que acepta acatar en cada caso lo verdadero aunque entre en conflicto o perjudique sus intereses, inclinaciones, gustos, creencias u opiniones. Según el liberalismo, los valores son subjetivos y, por ende, relativos; el relativismo moral se convierte en el terreno abonado para que los conceptos-límite del mercado (individualismo, utilitarismo, hedonismo) se impongan de manera incontestable en nombre de una “libertad” que se reduce en el fondo al arbitrio abusivo de los grandes poderes económicos y financieros. Pero la verdad es un valor racional, quizá el único, y la doctrina liberal no puede rechazar esta evidencia sin pretender que las razones esgrimidas en su argumentación sean, ellas mismas, verdaderas y determinantes. Entendemos, por tanto, que sólo desde una actitud humana básica, a saber, el respeto a la verdad racional como valor supremo, puede emprenderse el necesario proyecto de reconstrucción nacional, que deberá adoptar una postura estrictamente neutral en materia de creencia religiosa.


Nuestra idea de racionalidad, empero, es mucho más amplia y profunda de aquello que se entiende por “racionalidad” en las sociedades liberales. Hoy en día, cuando hablamos de racionalidad, damos por supuesta la legitimidad de determinados valores y la política, la ciencia o la técnica se ponen a su servicio. La razón, entonces, deviene mero instrumento: sólo nos indica los medios que debemos utilizar para hacer realidad estos fines ya prefijados. Pero nosotros reflexionamos sobre la legitimidad última de las escalas de valores que orientan la conducta social y las consecuencias que aquéllas tendrán para la nación, el entorno natural y los pueblos con que compartimos el planeta. La racionalidad que reivindicamos, pues, no es únicamente una racionalidad instrumental, relativa a los medios, sino también una racionalidad de los fines. La pregunta que cabe hacer a partir de esta idea es, entonces: ¿sobré que valores puede construirse una sociedad verdaderamente democrática? Consideramos que este valor sólo puede ser la “verdad racional”.


La palabra "verdad" (ética), de esta manera formalmente definida por oposición a lo “verdadero" (ciencia), expresa:


(a) un principio normativo, porque, como veremos, el simple respeto de una ética fundada en la verdad racional que prohibiera la mentira haría imposibles los fenómenos de descomposición social que se critican en el presente manifiesto;


(b) un principio metodológico e interpretativo de los hechos que se exponen, es decir, el hilo conductor que nos permite recorrer escenarios aparentemente dispersos o inconexos y tomar decisiones políticas coherentes;


(c) un objeto de análisis, porque la verdad, en occidente, trasciende el ámbito subjetivo de la ética y del conocimiento científico desde el que se emplaza el investigador u observador; constituye una realidad objetiva (el Geist hegeliano) de la cual dependen el resto de las formas sociales de vida, singularmente las instituciones políticas (democracia parlamentaria) y económicas (tecnociencia). De ahí que la defraudación de la verdad en la esfera privada, en forma de inflación utilitaria, con la publicidad como correlato discursivo de una hegemónica pauta de conducta mercantilista, se haya traducido en el deterioro grave de los ámbitos públicos de actuación.


El manifiesto fija las directrices básicas para una crítica exhaustiva del liberalismo triunfante, expresión ideológica contemporánea de la sociedad capitalista burguesa que derrotó, en el siglo pasado, a sus adversarios comunistas y fascistas, imponiéndose así en todo el planeta como pensamiento único. Dicha crítica, ya lo hemos visto, se despliega desde una determinada posición de valores, a saber, la verdad racional, ilustrada y científica. Pero también el liberalismo se quiere a su vez fundamentado desde el punto de vista moral. Ahora bien, ¿cuáles son los valores de la sociedad burguesa que sustentan la doctrina liberal? Los propios filósofos cimeros del liberalismo se han expresado con harta claridad. Por ejemplo, el más representativo, Adam Smith: "Todas las instituciones de la sociedad (...) deben juzgarse únicamente según el grado en que tienden a promover la felicidad de quienes viven bajo su jurisdicción. Ésa es la única utilidad y el único fin."  y Jeremy Bentham: "Puede afirmarse que el hombre es partidario del principio de utilidad cuando la aprobación (o desaprobación) que manifiesta frente a una acción o una medida está determinada por (y es proporcional a) la tendencia que ésta tiene -según él- a aumentar o disminuir la felicidad de la comunidad."  Será el mismo Bentham quien perfile todavía con mayor exactitud la elección moral básica del liberalismo al reconocer de forma explícita que cuando habla de felicidad se refiere concretamente al placer. Placer y dolor serían, en efecto, los amos soberanos del hombre pues “sólo ellos indican lo que debemos hacer y determinan lo que haremos” (J. Bentham). La crítica del liberalismo debe, por tanto, articularse en primerísimo lugar como crítica de los valores burgueses. Un cuestionamiento de la doctrina liberal que omita sus raíces axiológicas constituye un engaño que deja intacta la sustancia humana de la "sociedad de consumo". Se trata de un montaje electoral que sustituye una opción ideológica burguesa por otra de distinto empaque intelectual pero idéntico contenido moral-existencial.


La subordinación de los valores a la verdad racional no significa que se “niegue” la “felicidad” o cosa por el estilo. Aquello que se cuestiona es que, en el ámbito político y administrativo público, los intereses de los individuos, de los grupos e incluso de la society mercantil, se conviertan en coartadas para negar la realidad o mentir a los ciudadanos, es decir, para manipular a la comunidad nacional; y recházase también que la educación pública fomente otros valores prioritarios que los valores comunes posibilitadores de la convivencia civilizada, a saber, los valores racionales y, por tanto, la verdad. Pero la felicidad continúa siendo un valor, aunque no, desde luego, el "valor supremo", el fin último o el criterio inapelable de las decisiones políticas.


La auténtica izquierda nacional abandona de buen grado al ámbito privado las opciones de valores subjetivas, estéticas y doctrinales, incluidas las “creencias religiosas”, siempre que no entren en conflicto con los legítimos intereses racionales del Estado. Frente a esta postura, el liberalismo, en primer lugar, ha convertido los valores burgueses en un contenido moral de obligado cumplimiento, cuyas plasmaciones históricas son la "sociedad de consumo", es decir, el “paraíso” o “reino de Dios” secularizado -y con él la compulsión oficial a ser "felices"-; y, en segundo lugar, ha impuesto por ley el "antifascismo", religión cívica mundial que eleva el Holocausto a la categoría de infierno secularizado, al tiempo que ignora, hasta hacerlos desaparecer del relato histórico oficial, el exterminio masivo de cientos de millones de personas en el altar de los valores hedonistas: unos en el gulag y la checa, otros como consecuencia de la hambruna provocada por el saqueo despiadado y sin límites que sufre el Tercer Mundo a manos del capitalismo financiero. Este contexto irracional, que trata de legitimar como algo “no comparable” al Holocausto estos crímenes brutales, explica la caza de brujas que caracteriza el creciente ejercicio inquisitorial de lo "políticamente correcto". Trátase no sólo de un tema político, sino de una honda directriz sometedora que gira en torno a los valores, es decir, que pretende imponer a los ciudadanos, mediante la propaganda y la coacción legal, la respuesta a la cuestión siempre más importante para las personas: el sentido de la existencia humana.


La evidencia de que la clase política dirigente actual, responsable última del crack de 2008, no pretende enmendarse, sino sólo adherir parches superficiales a profundísimas fisuras morales que penetran en los fundamentos mismos del sistema y que, por este motivo, requerirían en realidad cambios estructurales en nuestro modo de vida, plantea, en primer lugar, la exigencia de una ruptura con el actual modelo de régimen político hacia una mayor democratización, participación ciudadana y transparencia de las administraciones públicas.


La implementación de este auténtico “impulso democrático” no puede limitarse, empero, a meras medidas legislativas, sino que reclama un compromiso personal que sólo puede provenir de un movimiento político inspirado por la pasión ética y, más concretamente, por el amor a la verdad. Los miembros y, singularmente, los dirigentes de la izquierda nacional de los trabajadores, habrán de experimentar una conversión de valores que los perfile como referentes morales ante la comunidad del pueblo. Y el valor central de esa mutación espiritual deberá ser la veracidad o, lo que es lo mismo, la prohibición taxativa de la mentira y de la manipulación informativa.


La palabra "izquierda nacional", antes que un “partido”, mienta primordialmente el proyecto del movimiento que hará suya esta exigencia y la llevará a la práctica más allá de las declaraciones verbales. ¿Cómo? Aplicando el principio asambleario en su estructura organizativa y garantizando la efectividad disciplinaria de un código deontológico. Éste puede llegar a afectar al político defraudador aunque se trate del mismísimo dirigente de la izquierda nacional.


Hemos de ser conscientes, en este sentido, de que la mera alternancia electoral derecha-izquierda no va a traer como tal nada nuevo. El propio modelo burgués de “partido”, en cuanto presunto mecanismo institucional de recodificación de la soberanía popular en términos de decisiones políticas concretas, está agotado y sólo sirve, y ha servido siempre, a las oligarquías que lo financian y sostienen. La gravedad de la coyuntura reclama una refundación moral de las instituciones que vaya más allá de las palabras grandilocuentes y concrete las medidas de todo tipo susceptibles de atajar la corrupción de la clase política, cuyos representantes actuales, sin excepción, deberán abandonar la vida pública en su totalidad. Actuar de forma responsable significa, dicho brevemente, analizar la crisis en todas sus dimensiones, además de la económica, detectar sus causas últimas y acuñar las posibles alternativas.


Ningún programa partidista a cuatro años vista será capaz por sí sólo de afrontar unas contradicciones que afectan a lo más granado del ideario liberal de oriundez anglosajona y, singularmente, norteamericana (american way of life) vigente en Europa. En consecuencia, los europeos debemos arriesgarnos a navegar hacia mares desconocidos como antaño lo hicieran nuestros valientes antepasados, siendo así que pronto, muy pronto, ya nada tendremos que perder. Las circunstancias nos fuerzan a dar por muerto y finiquitado el proyecto de una sociedad individualista, materialista y relativista de consumo que ha puesto de manifiesto su fracaso integral y que, en estos momentos, amenaza seriamente con demoler los genuinos pilares, milenarios y profundísimos, de la civilización europeo-occidental. Conviene empezar a caminar por la senda de un proyecto político que construya los pilares de un nuevo concepto de desarrollo moral, cultural y espiritual de la sociedad desligado del dinero, pero vacunado al mismo tiempo de las habituales fantasías que nutren las utopías humanistas. La respuesta a este enigma es la verdad como principio ético e institución científica.


En este contexto dramático, bajo el impacto de la inmigración extraeuropea, masiva y descontrolada, de las últimas décadas, con centenares de miles de familias sin trabajo, el inminente colapso ecológico (cambio climático global), los cotidianos escándalos de corrupción política, acompañados de intentos de secesión y disolución de la nación, que se añaden a la amenaza del terrorismo exterior o interior, no parece descabellado afirmar que es necesario movilizar a la ciudadanía. Por este motivo, un grupo de trabajadores hemos decidido redactar y hacer público el presente manifiesto, que se ha concebido partiendo de los postulados axiológicos o de valores expuestos hasta aquí.


1º de mayo de 2010

27 comentarios:

  1. !!!!Unitarismo, menuda versión de los hechos!!!

    Resulta que unos (Comunidad de Diálogo 13 de Febrero), publican un Preámbulo (texto abierto) al Manifiesto por una Izquierda Nacional el 11 de abril (no hay otro en ese momento), que hacen un llamamiento a la constitución de una Coordinadora de Izquierda Nacional (13 de abril) sin poner condiciones ni obstáculos a nadie.

    ¿Están provocando la división de la izquierda nacional?

    ¿Qué división, si en ese momento son los únicos que se reclaman de la idea de forma pública, como vienen haciéndolo desde el año 2007?

    Y entonces se descuelgan estos señores añadiendo un segundo texto (Comunicado Unitario, 20 de Mayo) y diciendo que ante la división existente, vienen a salvarnos...

    ¿Pero no es evidente que la división sólo aparece cuando ellos hacen acto de presencia? ¿De qué división HABLAN?

    ¿Y cómo vienen a salvarnos de esa "división"? Respuesta: ignorando la propuesta de Coordinadora. Es decir, generando la DIVISIÓN QUE DENUNCIAN EN EL MISMO ACTO DE DENUNCIARLA.

    Sólo entonces aparece un tercer texto (25 de mayo) y sólo entonces puede hablarse de que la división está bien servida, pues hay ya tres textos y órganos donde al principio sólo había uno.

    Por de pronto, todo magnífico. A esto se llama "fabricar la historia" desde el primer momento, acusando a los demás de provocar el problema que UNO MISMO HA GENERADO DE FORMA CONSCIENTE Y DELIBERADA.

    Veremos qué es lo que sigue, pero la mentira sistemática tiene mal pronóstico.

    A pesar de este malísimo comienzo, hay que valorar el paso de la Comunidad de Diálogo 13 de Febrero (deberían, con razón, estar muy cabreados) y acabar con las imposturas que han desencadenado esta situación.

    Lo demás es personalismo.

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  2. "La idea me parece loable y la apoyo. Pero me gustaría dejar claro algo, para que de ahora en adelante no hayan malentendidos. El comunicado conjunto anticapitalista es eso, un comunicado, no un manifiesto. Por lo tanto no entiendo las críticas, está en otro plano de actuación. Además yo hasta la creación de este blog desconocía el foro comunidad de dialogo, desconocía esos blogs de Farrerons y desconocía la existencia de un comunicado. Por lo tanto si yo mañana decido crear un comunicado con mis compañeros, no será por dividir, sino por desconocimiento.

    Sin más os felicito por este blog, y dicho lo anterior, espero que se llegue a un acuerdo para crear una alternativa socialista contraimperialista y como decís soberanista.

    Antonio L."

    (post publicado en POR UNA IZQUIERDA NACIONAL)


    Respuesta a Antonio L.:

    Los textos a los que usted hace referencia se han alegado como causa o MOTIVO que explica la publicación del comunicado unitario. No se puede pretender que dichos textos son la causa y, al mismo tiempo, que se los desconoce. No nos chupamos el dedo. Es necesario empezar a jugar limpio. Lo pasado, pasado está. Más vale "no meneallo". Miremos hacia el futuro, porque, si no, va a ser peor. Por favor, no sigan alimentando la IMPOSTURA con falsas excusas. Resulta demasiado evidente la jugarreta. Olvidémosla.

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  3. Comentarios no publicados hasta ahora por el Blog IZQUIERDA NACIONAL. LA IZQUIERDA DEL SIGLO XXI.

    http://izquierdanacionalelmanifiesto.wordpress.com/2010/05/25/izquierda-nacional-el-manifiesto/

    Queremos recordar que en el blog IZQUIERDA NACIONAL DE LOS TRABAJADORES no hay censura, parece que la Izquierda del Siglo XXI empieza pareciéndose mucho a la del siglo XX.

    Comentario 1

    El principal problema de este documento no está en lo que dice, sino en lo que no dice. Se despliega una crítica correcta y trabajada al sistema liberal actual (que sigue siendo liberal, pese a todos los matices que se quieran introducir en función de una coyuntura histórica concreta), pero se echa en falta la fundamentación de la alternativa.

    No se nos dice qué viene después del liberalismo, y las referencias socialistas, en vez de aclarar las cosas, contribuyen sólo a generar más inquietud e interrogantes.
    Pero el documento incurre en otra equivocación grave, que no podemos permitirnos jamás y frente a la cual no cabían paños calientes de ningún tipo.

    Hemos coincidido, Cordura y yo, en que las referencias antirracistas, su simple mención, son un error garrafal que arruina la totalidad del documento.

    Estuve peleando para que se suprimieran de la versión original, éstas y otras que dejaban un inmenso flanco abierto por el que el enemigo se iba a colar en la ciudadela para masacrarla. Pero no hubo manera. El autor se negó en redondo a omitir las “señas” raciales.
    En suma: tanto por lo que falta, como por lo que sobra, el texto ha quedado, a mi entender, inutilizado para reflejar la complejidad y profundidad ideológica que correspondería a un movimiento de izquierda nacional, siempre que se quiera estar a la altura de las circunstancias.

    Era ya una pretensión desmesurada poner esta tarea en manos de una sola persona sin preguntar a nadie más, o mejor: dejando al resto sólo la posibilidad de adherirse al documento, enmendarlo o rechazarlo.
    No se admitió una ampliación que trataba de llenar algunos huecos.

    !Pero ni siquiera las enmiendas sobre las cuestiones mencionadas se aceptaron al final!

    La metodología de trabajo ha sido un fracaso y este hecho queda acreditado por los resultados.
    Saludos.

    Comentario 2

    “La destrucción de los pueblos que han creado la civilización -tal como el capitalismo global la está llevando a cabo- puede ser uno de los mayores desatinos de la historia de la humanidad y es, en cualquier caso, un experimento mucho más peligroso de lo que la humanidad se puede sensatamente permitir.”

    Esta afirmación del “Manifiesto” será acusada de “racista”, porque pretender que los pueblos indoeuropeos hemos creado la civilización no puede recibir otro calificativo (merecido además) por parte de una persona de izquierdas.

    En suma, que tendrá razón quien se niegue a admitir que este “Manifiesto” es susceptible de representar, en algún sentido relevante, a algún tipo de izquierda genuina.

    Racismo e izquierda se EXCLUYEN por principio.
    O sea que no se trata de que este texto denuncie el antirracismo puramente ideológico e interesado de las instituciones burguesas, sino que esa crítica del antirracismo encubre una defensa EXPRESA del racismo por parte de quienes firmen semejante documento.
    Por este motivo me he negado a suscribirlo, a pesar de sus méritos en otros aspectos.

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  4. Me parece que contra lo que dice Anónimo, el Manifiesto de la Izquierda Nacional no habla para nada de los indoeuropeos; simplemente defiende que es insensato destruir a los pueblos que han creado la civilización (sean éstos los que sean).

    A ese respecto también podría ser tachado de racista (injustamente en mi opinión) este pasaje del texto propuesto en este blog:

    "La supervivencia de la nación hispánica y de su paisaje, la preservación de la dignidad de los trabajadores españoles Y DE SU IDIOSINCRASIA como pueblo, realidades puestas en jaque por..." (MAYÚSCULAS MÍAS)

    Centrándome en el texto propuesto en este blog, vaya por delante que creo que sí recoge lo esencial del concepto de izquierda nacional (como yo lo tengo). Lo malo es que el texto expande un tufo neonazi-nietzscheano-NuevaDerecha que se hace a veces demasiado explícito. Señalo a continuación los pasajes con tufo neonazi:

    "… que han comprado a los partidos políticos parlamentarios para que representen a los intereses del gran capital y defiendan los dogmas intangibles del sistema LIBERAL-SIONISTA"
    (MAYÚSCULAS MÍAS)

    ¿Sistema liberal-sionista? Suena filonazi. Para una verdadera izquierda lo que importa es el capitalismo global y sus fenómenos: lo sionista es un efecto secundario, de la estructura capitalista.

    "… dichos partidos de izquierdas se vendieron literalmente al capitalismo, conservando sólo como distintivo el ANTIFASCISMO DE OPERETA (el recurrente relato del “HOLOCAUSTO”) que comparten con los Estados Unidos en beneficio de un abyecto nacionalismo JUDÍO de extrema derecha (Israel)." (MAYÚSCULAS MÍAS)

    De nuevo la obsesión con los judíos; y lo que es peor, con el holocausto. Andar desde el principio con esas menciones al holocausto hará que el texto sea calificado de nazi desde ya.

    "... acusándolos de ultraderechistas por el simple hecho de cuestionar el uso y abuso de la narración cinematográfica del HOLOCAUSTO como propaganda encubridora de los genocidios del "progresismo" y de la "modernidad"." (MAYÚSCULAS MÍAS)

    Otra vez el holocausto.

    "El centro de Europa es Alemania y habrá que liberar a este país de sus cadenas simbólicas a fin de que todos los europeos podamos volver a ser dueños de nuestro propio destino. PARA ELLO ES MENESTER DENUNCIAR LA "IDEOLOGÍA DEL HOLOCAUSTO"" (MAYÚSCULAS MÍAS)

    Otra vez el holocausto, y van tres. ¿Tan importante es el tema para el propósito de articular una defensa de los trabajadores frente al capitalismo? ¿O es un strip-tease neonazi?
    Y, sobre todo, al texto le falta un análisis económico del funcionamiento del capitalismo global y de los efectos que ese funcionamiento tiene sobre los trabajadores y sus salarios. Y ese análisis debería ser el núcleo de la idea de Izquierda Nacional: los efectos de la globalización capitalista sobre la vida de los trabajadores y el papel que los Estados nacionales y Europa pueden tener en la tarea de atajarlos.

    La Izquierda Nacional necesita más izquierda, más análisis económico, menos jerga neoderechista y nietzscheana, y también olvidarse de los judíos y del holocausto ¡aunque sea un ratito!

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  5. En el siguiente fragmento reconoce el autor de "Izquierda Nacional.El Manifiesto" aquí criticado que cuando habla de la civilización se refiere a la civilización occidental:

    "La civilización occidental es, a su vez, un logro único en la historia de la humanidad. Nada hay comparable. Es el hecho más asombroso y estimable que sabemos haya existido en este universo en sus miles de millones de años de existencia. Nuestra civilización ha llevado a su máximo el desarrollo histórico de los cuatro valores que caracterizan a toda vida civilizada porque constituyen el más sublime ideal que el ser humano, en cuanto ser a la vez racional y sensible, puede proponerse:

    (...)

    La civilización occidental es un acontecimiento singular en la historia de la humanidad. De su supervivencia dependen los derechos sociales que garantizan el bienestar y la dignidad de todos los ciudadanos. Y es esa supervivencia la que está en juego. Lo que está en juego es sencillamente la civilización."

    Hasta aquí la cita.

    Por tanto, podemos afirmar que cuando dice que la civilización no podrá sobrevivir a los pueblos que la crearon, el texto se refiere a la civilización occidental y a los pueblos que crearon la civilización occidental,entendida abusivamente como "la" civilización a secas.

    En suma, habría dos tipos de pueblos, a saber:

    a/ los que crearon "la" civilización;

    b/ los que no la crearon.

    Los primeros son superiores a los restantes y la desaparición de aquéllos no permitirá que "la civilización" sobreviva.

    Ahora bien, esto será interpretado como racismo. Y con toda la razón.

    Quede claro que no negamos aquí la superioridad de la civilización occidental, sino que se atribuya a dicha superioridad a unas causas raciales, afirmación que requeriría de un sustento científico que no tiene y que, en cuanto tal y en el contexto de un manifiesto político que cuestiona la inmigración, es pura ideología.

    Esta postura implica, en fin, que el resto de los pueblos no pueden desarrollar la racionalidad por su cuenta y que si los occidentales desapareciésemos desaparecería con nosotros la razón, la ciencia, etc.

    Racismo puro, es decir, IRRACIONALIDAD IDEOLÓGICA INCOMPATIBLE CON LOS PRINCIPIOS DE ESA MISMA CIVILIZACIÓN QUE SE DEFIENDE.

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  6. Lo más sorprendente es que el autor de "Izquierda Nacional. El Manifiesto" tenga el cinismo de negar aquí que se refiere a los pueblos blancos occidentales cuando sostiene que la civilización no podrá sobrevivir a la extinción de los mismos. El supremacismo colonial y derechista vergonzante que implica tal posicionamiento es negado pese a la evidencia, porque hace sonrojar. Mas esta negativa implica un fraude, una impostura. Pero de las imposturas del autor ('donde dije digo digo diego') ya tenemos sobrada experiencia.

    Véase:

    "Y amenaza a la civilización, de una manera indirecta, destruyendo las condiciones reales de posibilidad de su existencia. Este es un tema del que nadie habla, es un tema tabú en Occidente; al que lo plantee, los medios de comunicación del capitalismo global lo llamarán racista con la intención de neutralizar un discurso que podría salvar la civilización pero que haría perder dinero a los más ricos.

    Las condiciones reales de posibilidad de la civilización son aquellas circunstancias naturales o culturales que hacen materialmente posible el desarrollo y la supervivencia de la civilización. Y son esencialmente tres:

    (...)
    2. La base demográfica, con sus características históricas."

    Es evidente que se refiere a la base demográfica europea. Pero el autor lo ha negado aquí. !Qué honestidad intelectual!

    Nosotros estamos de acuerdo que el intento de destruir esa base demográfica es reprochable, pero PORQUE es racista.

    Que debemos oponernos al designio sionista de aniquilación que pesa sobre nosotros lo tenemos claro, pero no debemos actuar inspirándonos en unos supuestos reaccionarios e irracionalistas que vacían a la ciencia y al pensamiento (forjados en occidente) de su contenido de validez.

    Que reducen ese contenido a un determinismo materialista unilateral.

    En suma, que estamos en contra del proceso de extinción demográfica, pero no a partir de posicionamientos a su vez racistas y supremacistas que, además, hacen imposible el desarrollo estratégico coherente de una izquierda nacional.

    La izquierda nacional debe ser antirracista y acusar de racista al SISTEMA. Es el sistema el que alberga el virus racista en forma de supremacismo judío (expresado en la narración del holocausto).

    Es racista el programa sionista de suplantación demográfica de Europa. Nos oponemos al mismo en nombre de una crítica racional del racismo como ideología incompatible con la civilización occidental que defendemos.

    El documento propuesto es una expresión clara del tipo de planteamientos derechistas, procedentes del neo-nazismo, que es necesario extirpar sin contemplaciones de nuestras filas si queremos seguir promoviendo el presente proyecto de izquierda nacional.

    Saludos.

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  7. La mala fe del autor de "Izquierda Nacional. El Manifiesto" le hace decir lo siguiente:

    "Y, sobre todo, al texto le falta un análisis económico del funcionamiento del capitalismo global y de los efectos que ese funcionamiento tiene sobre los trabajadores y sus salarios. Y ese análisis debería ser el núcleo de la idea de Izquierda Nacional: los efectos de la globalización capitalista sobre la vida de los trabajadores y el papel que los Estados nacionales y Europa pueden tener en la tarea de atajarlos."

    Pero claro, el nuestro no es un manifiesto, sino el "Preámbulo" a un manifiesto.

    El "Preámbulo" (y el crítico es perfectamente consciente de ello pues sabe en qué situación apareció nuestro trabajo) intenta fijar las bases axiológicas del auténtico Manifiesto por una Izquierda Nacional (no racista), que será el que abordará los temas económicos una vez se haya dado respuesta a las cuestiones, más básicas, de los valores fundamentales de la existencia humana. No se podían mezclar ambas cuestiones y así se decidió poner las primeras (éticas) como presupuesto de las segundas (económicas).

    Hacer tal crítica siendo consciente de esta realidad abona una vez más la idea de que el crítico es un impostor.

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  8. Cuestionar el uso y abuso la narración oficial del holocausto nada tiene de neonazi.¿Debo recordarle la obra de Finkelstein, un judío cuyos padres pasaron por los campos de concentración de Hitler?

    ¿Le suena acaso "La industria del holocausto"?

    Una determinada narración oficial de la historia es el centro de la ideología sistémica. Si no se la cuestiona, no puede hablarse de crítica y, por ende, tampoco de "izquierda". Muchos intelectuales de prestigio han rechazado ese relato propagandístico. La izquierda proletaria (Corriente Comunista Internacional) lo ha hecho y también ha puesto en la picota el antifascismo como instrumento al servicio de la burguesía capitalista a escala mundial.

    Otro tanto cabe decir respecto del sionismo.

    El nacionalismo radical sionista, es decir, la extrema derecha racista judía, es el enemigo político a batir (en el sentido de Carl Schmitt) por parte de la izquierda nacional. Nada más y nada menos. El motivo es su influencia planetaria imperialista a partir del dominio oligárquico que ejerce sobre los Estados Unidos de América. Y usted lo ignora, como católico que es y compartiendo con los sionistas la cultura bíblica del "amor", cuyas exquisiteces genocidas todos conocemos.

    Finalmente, en el pasaje en que habla de los pueblos que han creado la civiliación, se refiere usted repetidas veces a occidente, como puede inferirse de todo el contexto. Si lo niega, se lo recordaremos con las citas correspondientes.

    Pero el hecho de que lo niegue ya es importante, significa que usted mismo se da cuenta de la "metida de pata". Los periodistas no tendrán, empero, tanta piedad como nosotros con semejantes deslices.

    Por lo demás, como ve, en nuestro bolg dejamos abierta la posibilidad de crítica.

    El "Preámbulo" está también abierto a modificaciones.

    En el suyo, muy al contrario, la crítica se censura, el texto propuesto está cerrado (salió perfecto y puro de su divina mente "superior") y usted niega hasta las más patentes evidencias con tal de enrocarse en la infalibilidad papal que le caracteriza.

    Pero incluso después de censurar desvergonzadamente las críticas razonadas a su Manifiesto, no se priva usted de venir aquí a criticar nuestro Preámbulo, todo un indicio de cuál es su verdadera talla moral.

    Tanto lo que usted escribe como lo que usted HACE acreditan quién es aquí de izquierdas y quién un neo-nazi católico de CEDADE convenientemente maquillado para presentarse a unas elecciones democráticas.

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  9. Vamos a distinguir dos cosas:

    A) Si algo es racista o neonazi.
    B) Si puede ser tomado por tal.

    Intento evaluar A)y B) con respecto al Manifiesto en www.izquierdanacionalelmanifiesto.wordpress.com y al Preámbulo en este blog.

    Respecto de A): lo que afirma el Manifiesto, es decir, que es peligroso destruir a los pueblos que han creado la civilización europea no es racista; puede ser que las capacidades genéticas de esos pueblos hayan contribuido o no en alguna medida a la posibilidad de esa civilización (me inclino por pensar que sí, el ambientalismo total está científicamente desacreditado); pero en cualquier caso, ante la duda, es arriesgado permitir la desaparición de esos pueblos; parece muy sensato. Nada racista, sobre todo porque el Manifiesto propone la preservación de la civilización en interés de la humanidad entera. Parece difícil una lectura racista sincera porque ese Manifiesto deja claro su solidaridad con los trabajadores de todo el mundo y con toda la humanidad.

    También con respecto a A), las alusiones del Preámbulo no son necesariamente neonazis. Es verdad que el texto transpira a nueva derecha y a Nietzsche, pero eso no lo hace nazi.

    Considerados en sí mismos, ambos textos están limpios para un lector ecuánime, diría yo.

    Respecto de B). Las afirmaciones del Manifiesto citado pueden ser tomadas como racistas por algunos lectores, sea por mala voluntad, sea por prejuicios, o por lo que sea.

    Igualmente las alusiones a los judíos y al holocausto en el Preámbulo pueden ser tomadas como nazis por algunos lectores y por las mismas razones.

    Imagino que los respectivos autores han comparado los riesgos que corren y los han sopesado en relación con la necesidad de expresar lo que quieren transmitir. Pero llama la atención que el autor del Preámbulo haya abierto fuego el primero acusando de racista al Manifiesto cuando él no para de hablar de los judíos y su conspiración en torno al holocausto.

    Finalmente, el autor del Preámbulo ha entrado en alusiones personales a no sé quién. Me parece que esta conducta se descalifica sola. Esto hace pensar que el autor del Preámbulo está motivado por cuestiones personales.

    POR AHÍ NO DEBEMOS IR.

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  10. Le pregunto al señor Farerons:

    se que usted es un patriota europeo pero sus acusasiones de racismo me sorprenden un poco:

    ¿no cree usted también que es necesario conservar la raza europea?

    Perdonen la molestia.

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  11. Pues según yo lo veo, el primero en lanzar descalificaciones personales ha sido, precisamente, el autor del Manifiesto, quien censura las críticas en su blog y viene luego aquí a despacharse con lo siguiente:

    "La Izquierda Nacional necesita más izquierda, más análisis económico, menos jerga neoderechista y nietzscheana, y también olvidarse de los judíos y del holocausto ¡aunque sea un ratito!"

    Es decir, acusa de derechista al autor del Preámbulo. Pero el presunto "derechista" le publica sus críticas, cosa que, en cambio no permite en su blog el presunto "izquierdista" con las de su interlocutor.

    ¿No retrata eso a una persona?

    Resulta evidente que, déspués de esto, la respuesta no podía ser ya muy amable.

    Por lo demás, está también claro como el sol que calificar a un pueblo como sujeto creador de "la civilización" es racismo supremacista en estado puro. Aquí no se habla de posibles factores genéticos, se hace una afirmación categórica sin aportar prueba alguna.

    Esto no es equiparable a cuestionar el uso que los sionistas hacen de 'Auschwitz'. La importancia de este tema es crucial. ¿No ve usted la televisión?

    La ideología del sistema tiene un nombre: la narracíón del holocausto. Omitir una crítica feroz a este abuso propagandístico por un supuesto prurito estratégico mientras de otro lado se coloca a los blanquitos como raza superior me parece simplemente una soberana sandez.

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  12. Sobre lo relativo a preservar la base demográfica europea, por favor, léase el hilo. La postura de este blog está clara.

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  13. !Pero si el autor del Manifiesto tiene el morro de negar que se refiera a los blanquitos cuando habla de los creadores de "la civilización", hombre!

    Entre esto y la férrea censura de su blog, ya tenemos una medida muy concreta de la talla moral del personaje.

    Nada que debatir. Trampas, mangoneos, etc.

    De estos personajes hay muchos. Los estudios universitarios no afectan al fondo del alma. Se trata de una cuestión ética.

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  14. Aviso a los lectores:

    Este texto no se basa en Nietzsche ni, mucho menos, en la Nueva Derecha francesa. Quienes así lo interpreten desconocen el tema o no se han leído el redactado con la suficiente calma.

    El Preámbulo, si tiene algún inspirador señalado y directo, es Heidegger.

    Queremos recordar que la ND tenía una posición individualista y anti totalitaria; en nuestra propuesta el individualismo se cuestiona de raíz.

    Por lo demás, la influencia de Nietszsche es tan difusa y omnipresente en nuestro tiempo y singularmente en los sectores "patrióticos", que lo mismo podría decirse del Manifiesto.

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  15. Se ha reformado el texto en función de algunas de las críticas recibidas suprimiendo referencias al judaísmo.

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  16. Soy Laureano Luna, uno de los autores del Manifiesto por una Izquierda Nacional que aparece en www.izquierdanacionalelmanifiesto.wordpress.com.

    Perdon por escribir sin tildes: me falla el teclado.

    Aclaro que no soy el administrador del blog citado, solo he contribuido al Manifiesto.

    Me avisa un amigo de que el señor Farrerons, bajo los nombres de Anonimo e Izquierda Nacional de los Trabajadores ha vertido descalificaciones personales contra mi, llegando a tocar mis creencias religiosas y llamandome racista. Para responder a esas acusaciones decido intervenir en este foro y lo hago con mi nombre y apellido.

    Me voy a permitir tocar dos puntos.

    1. Perteneci a CEDADE hasta 1984; a partir de ahi no renove el carnet. Fui nazi hace 26 años. Hace muchos que no lo soy y asi lo he hecho constar publicamente muchas veces. Soy un convencido democrata; de hecho yo propuse hace años el principio de autonomia historica. Incluso cuando era nazi no me sentia racista sino antirracista, solo reclamaba el derecho de mi pueblo a su identidad. Jamas he despreciado o maltratado a nadie por su raza. Soy antirracista convencido. Soy catolico; por eso soy antirracista, socialista, nacional y democrata (o eso intento). Que el sr. Farrerons incluya mis creencias religiosas en el saco de sus acusaciones me parece repugnante.

    Parece que el sr. Farrerons quiere excluir al 80% de la poblacion española porque cree en el "dios de Israel" o algo asi.

    2. En el Manifiesto se habla de los pueblos que han creado la civilizacion europea. Los hay "indoeuropeos" (un nombre arqueologico que solo usan los etnicistas como quiza el sr. Farrerons) pero tambien vascos (¿a alguien le suena Unamuno?), magiares (¿y Liszt?), judios (¿les suena Einstein?), fineses (¡Sibelius!) etc. que no son "indoeuropeos".

    Por otra parte, no hay razon cientifica para desechar la tesis de que las caracteristicas geneticas de los pueblos de Europa han contribuido en alguna medida a sus logros civilizatorios. Hay razones cientificas que sugieren razonablemente lo contrario. El sr. Farrerons deberia documentarse antes de hablar.

    Este no es el lugar para discutir este asunto en detalle. Me limito a dar al final bibliografia sobre esto (o en otro mensaje si aqui no cabe). Creo que una revision seria de esa bibliografia convence de que la hipotesis ambientalista es muy improbable. Los datos de las ciencias empiricas son siempre provisionales; por eso hay siempre una duda; pero seria insensato hacer desaparecer la poblacion que ha creado nuestra cultura sin tener la seguridad de que no hay base genetica alguna para la cultura.

    Ademas, no es necesario que las capacidades que han creado nuestra civilizacion sean geneticas: pueden ser historicas o culturales, e igualmente seria deseable conservar la poblacion que las posee. Seria objetivamente deseable: lo defenderia igual si yo fuera malayo. Las acusaciones del sr. Farrerons se basan solo en su reconstruccion personal del Manifiesto y son por tanto deshonestas.

    Acusarme de racista por afirmar que no es deseable que desaparezcan los pueblos que crearon Europa es pura mala fe. Es asumir la superestructura ideologica del capitalismo global, que necesita posturas ambientalistas para justificar la libre circulacion de mano de obra. Es sumarse al FALSO antirracismo institucional cuya finalidad objetiva es hacer bajar los salarios en Occidente.

    --

    Propongo que cesen las rencillas y descalificaciones personales, las acusaciones ridiculas de racismo, la intolerancia religiosa, y nos centremos en lo que importa:

    la defensa de nuestra identidad cultural y de los derechos de los trabajadores, ya que ambas cosas estan gravemente amenazados por la barbarie del capitalismo global.

    Doy las gracias al sr. Farrerons por permitirme publicar esto; estoy seguro de que los administradores de www.izquierdanacionalelmanifiesto.wordpress.com publicaran todos aquellos mensajes suyos que no sean deliberadamente ofensivos o destructivos.

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  17. BIBLIOGRAFIA

    Lo que sigue es una seleccion.

    Eysenck, H.J. RAZA, INTELIGENCIA Y EDUCACION. Aura, Barcelona, 1976.

    Jensen, A.R. GENETIQUE, EDUCABILITE ET DIFFERENCES ENTRE POPULATIONS. Nouvelle Ecole 29 pp.74-90

    Wilson, E.O. SOBRE LA NATURALEZA HUMANA. FCE, Mexico, 1980; en especial pp.77-81.

    Rushton, J.P. RACE, EVOLUTION. AND BEHAVIOR. Ch. Darwin Research Institute, Port Huron MI, 2000. Hay un resumen en castellano en la web.

    Lynn, R. RACE DIFFERENCES IN INTELLIGENCE. AN EVOLUTIONARY ANALYSIS. Washington Summit P. Augusta, GA. 2006. Algunos de los datos de este libro me resultan dudosos pero no creo que faceten mucho a su tesis general.

    Hart, M.H. UNDERSTANDING HUMAN HISTORY. Washington Summit P. Augusta, GA. 2007.

    Cochran, G. Harpending, H. THE 10.000 YEARS EXPLOSION. Perseus, Nueva York, 2009. Especialmente los capitulos I y IV.

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  18. Al usuario que se identifica con el nick "Laureano Luna":

    Aquí no se ha nombrado en ningún momento al Sr. D. Laureano Luna. Si afirma que le hemos insultado, acusado de racista, etcétera, debería transcribir el contenido del post con ese nombre e indicar fecha y hora. En nuestro blog se pueden haber criticado los contenidos de un texto y haber acusado de "racista" a su autor, pero no se ha dicho en ningún momento quién era ese autor, siendo asi que no nos interesa atacar a una persona determinada, sino sólo condenar ciertas ideas nefastas (el racismo) que no compartimos ni compartiremos nunca. El sujeto criticado es una pura fórmula literaria, es decir, un "sujeto gramatical" cuya identidad real no nos incumbe.

    Por lo demás, usted aporta bibliografía. Ésta presuntamente demostraría que ciertos pueblos o razas serían los creadores de "la civilización", es decir, usted dice que se ha acusado en falso de racista al Sr. Laureano Luna pero al mismo tiempo defiende con el nick "Laureano Luna" las ideas que se consideran habitualmente vinculadas al racismo.

    ¿No le parece un tanto contradictorio?

    Respecto a las personas que estarían detrás de ciertos nicks, no vamos a publicar ninguna información al respecto.

    Por lo demás, no aporta usted ninguna prueba de sus arriesgadas afirmaciones, según las cuales J. Farrerons ha calificado a L. Luna de racista. Nada de eso hay en nuestro blog. Véase. Estamos ante un mero debate entre usuarios anónimos y sujetos abstractos.

    Aquí, insistimos en ello, no se discuten reputaciones personales, sino conceptos; por ello preferimos el pseudónimo.

    Si usted -suponiendo que sea realmente Laureano Luna- ha decidido firmar con nombres y apellidos estos dos últimos posts, es completa responsabilidad suya.

    A todos los usuarios:

    Cualquier insulto, injuria, difamación o calumnia dirigida a personas físicas o jurídicas identificables con nombres y apellidos o siglas será suprimida de este blog porque constituye una vulneración del Código Penal.

    Les rogamos que dejen de nombrar e implicar a una persona física, a saber, el Sr. Jaume Farrerons, en posts que no ha firmado y que se le imputan gratuitamente hasta que se demuestre lo contrario. Gracias.

    Cuando Jaume Farrerons desee intervenir aquí como tal, lo hará voluntariamente, igual que ha hecho el Sr. Luna; y, en fin, no lo hará porque varios nicks insistan en identificarle sin fundamento alguno.

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  19. "Acusarme de racista por afirmar que no es deseable que desaparezcan los pueblos que crearon Europa es pura mala fe. Es asumir la superestructura ideologica del capitalismo global, que necesita posturas ambientalistas para justificar la libre circulacion de mano de obra. Es sumarse al FALSO antirracismo institucional cuya finalidad objetiva es hacer bajar los salarios en Occidente." (L. Luna dixit).

    Nuestra crítica no responde a una defensa de la identidad europea, sino a la delirante idea de que ciertos pueblos -los que fuere, pero presumiblemente blancos- han creado "la" civilización.

    No manipule, por favor.

    Nosotros postulamos la identidad, pero no el supremacismo racial que el autor del Manifiesto sostiene sin enrojecer de vergüenza.

    Y, en fin, tampoco se confunda la base genética con la raza: son cuestiones distintas.

    Saludos.

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  20. Se han introducido cambios importantes en el redactado del "Preámbulo al Manifiesto" a fin de evitar ciertas confusiones y resaltar el HILO CENTRAL de su planteamiento.

    Se trata de llegar a un acuerdo sobre el valor ético fundamental, el paradigma antropológico y los sentidos existenciales básicos, no de debatir las alternativas económicas, la política internacional o el modelo de estado.

    El problema es que queremos evitar la jerga filosófica, y esto puede confundir al lector y hacerle creer que estamos tratando materias casi periodísticas, cuando la verdad es que nuestra preocupación, va mucho más alla: asegurar unos "mínimos morales" comunes a todos.

    Gracias.

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  21. "el autor del Preámbulo ha entrado en alusiones personales a no sé quién."

    ¿Personales a no sé quíen?

    ¿Cómo se puede concebir semejante círculo cuadrado?

    Si son personales, tienen que afectar a alguien y no a "no sé quien".

    ¿No?

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  22. Sr. Farerrons,

    No sé si me contestó. Si lo hizo no lo entendí.

    Lo que quería saber si sos partidario de la conservacion de la raza europea.

    Perdone la molestia.

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  23. Sí se respondió a esta pregunta. Creo que se le dijo que se leyera el hilo, pues había sido respondida por anticipado, antes de que usted pidiera una aclaración.

    Queremos preservar todo tipo de diferencias étnicas, culturales y ecológicas. Esa riqueza no debe ser aplastada por las necesidades de uniformización del mercado. Lo dicho incluye a los pueblos de Europa.

    Pero condenamos el supremacismo. Afirmar que los pueblos fundadores de occidente han creado "la" civilización, como si no existieran otras civilizaciones que la occidental, es racismo.

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  24. El post donde se explicaba esto reza así:

    "Nosotros estamos de acuerdo que el intento de destruir esa base demográfica es reprochable, pero PORQUE es racista.

    Que debemos oponernos al designio sionista de aniquilación que pesa sobre nosotros lo tenemos claro, pero no debemos actuar inspirándonos en unos supuestos reaccionarios e irracionalistas que vacían a la ciencia y al pensamiento (forjados en occidente) de su contenido de validez.

    Que reducen ese contenido a un determinismo materialista unilateral.

    En suma, que estamos en contra del proceso de extinción demográfica, pero no a partir de posicionamientos a su vez racistas y supremacistas que, además, hacen imposible el desarrollo estratégico coherente de una izquierda nacional.

    La izquierda nacional debe ser antirracista y acusar de racista al SISTEMA. Es el sistema el que alberga el virus racista en forma de supremacismo judío (expresado en la narración del holocausto).

    Es racista el programa sionista de suplantación demográfica de Europa. Nos oponemos al mismo en nombre de una crítica racional del racismo como ideología incompatible con la civilización occidental que defendemos.

    El documento propuesto es una expresión clara del tipo de planteamientos derechistas, procedentes del neo-nazismo, que es necesario extirpar sin contemplaciones de nuestras filas si queremos seguir promoviendo el presente proyecto de izquierda nacional.

    Saludos.

    4 de junio de 2010 10:28"


    Saludos revolucionarios.

    Sión al paredón.

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  25. Declaración del Círculo Orientaciones:

    PRIMER PUNTO: el respeto por el hecho religioso, y su acep­tación como elemento funda­mental y legí­timo de la vida de muchos europeos, así como de la propia rea­lidad histó­rica de Europa, es IN­DIS­CU­TIBLE E IN­NE­GO­CIABLE.

    DENUNCIAMOS las recurrentes histerias antirreli­giosas como lo que son:
    expre­sio­nes vulgares de un viejo conocido anti­nacional, el obsesivo y com­pul­sivo SECTA­RISMO LAI­CISTA, foto­copia in­ver­tida del inte­grismo reli­gioso, de cuño posi­ti­vista, que sólo sirve para des­viar la atención de los problemas reales, generar más divi­sio­nes en una sociedad ato­mi­zada, y reforzar la «religión» domi­nante: la del mercado.

    SEGUNDO PUNTO: quienes apostamos por un Estado laico no debemos posicionar­nos ante ninguna religión concreta, ni a favor ni en contra. El propósito de un Esta­do laico es IN­TEGRAR tanto A CREYENTES como A NO CRE­YENTES en un proyecto suges­tivo de vida en común, NO DI­VIDIR AL PUEBLO NI EX­CLUIR UNA PARTE DEL MISMO por pro­fesar o no una religión, como pretenden los sectarios, confesio­nales o antirreli­gio­sos.
    En todo caso, nuestro deber es tomar posición ante las posturas políticas y éticas de los re­pre­sen­tantes de con­gre­ga­ciones reli­giosas, distin­guiendo clara­mente la religión que dicen re­pre­sentar con las posi­ciones parti­cula­res que toman los mismos.

    DENUNCIAMOS las manifestaciones de rechazo o deber de some­timiento a una vía reli­giosa como lo que son:
    ganas de reabrir REACCIONARIAS CONFRONTA­CIONES, PER­SE­CU­CIONES O GUERRAS RELI­GIOSAS en tierras europeas o fuera de ellas, que sólo sirven para fo­mentar la Guerra Social en el seno de cada pueblo y entre los pueblos, re­forzar la faceta represiva y alienante del sistema, y, de paso, ayudar a ocultar los motivos reales de las agre­siones im­pe­rialistas del capi­ta­lismo de guerra.

    TERCER PUNTO: nadie que levante la bandera contra la injus­ticia, la de­gra­dación acele­rada en las sociedades occi­den­tales, la de­mencia capita­lista y el impe­ria­lismo anglo­ame­ricano-sio­nista, puede sostenerla si desle­­gitima los movi­­mientos y esta­dos que resisten las presiones de esa degradación pro­movida en Occi­dente y las embestidas de ese impe­rialismo criminal. NO SE PUEDE ESTAR CONTRA EL CRI­MINAL-IM­PERIA­LISMO Y, a la vez, DES­CA­LIFICAR A QUIENES LUCHAN CONTRA ÉL con excusas como no coincidir con sus cosmo­visio­nes, filo­sofías o creen­cias reli­giosas.

    DENUNCIAMOS a los que apoyan el desarme de las resis­tencias comu­nitarias más sólidas a la de­gra­dación hedonista individualista, y a los que desle­gitiman global­mente las luchas reales contra el crimi­nal-impe­ria­lismo, como lo que son:
    consa­bidas vías de co­la­bora­cio­nismo de la ex­trema derecha y la ex­trema izquierda que apa­rentan ser «anti­sistemas» mientras se dedican, como siempre, A SER­VIR COMO EXAL­TADOS PERROS GUAR­DIA­NES DEL SISTEMA, eje­cutando el trabajo sucio que requiere el hege­mo­nismo capital-im­pe­rialista para completar la con­versión de los pueblos en rebaños sumisos ante los «Amos del mundo».

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  26. Respuesta a este manifiesto:

    1/ el respeto por el hecho religioso deberá basarse en razones que se aduzcan en favor del mismo, y esas razones habrán a su vez de convalidarse y fundamentarse; en consecuencia, el respeto al hecho religioso, si existe, no será más que un caso concreto del respeto a la verdad (esta afirmación se hace extensiva a las "razones" alegadas por los firmantes del panfleto citado);

    2/ el hecho religioso sólo será respetado si a su vez respeta el hecho no-religioso, la laicidad, la simple neutralidad o la racionalidad, pero la historia demuestra que las religiones monoteístas se han caracterizado por la tendencia al fanatismo, a la intolerancia y a la imposición; no puede pedir respeto quien no respeta, no puede ampararse en la libertad quien niega esa libertad a quienes no son religiosos y aceptan sólo aquéllo que venga fundamentado en la razón (lo que resulte, por tanto, susceptible de argumentación y consenso pacífico);

    3/ la neutralidad del Estado respecto a las religiones depende a su vez de la neutralidad de las religiones respecto al Estado; cuando las religiones entrañan proyectos políticos encubiertos basados en la fe y con pretensión de imposición al resto de los ciudadanos, el Estado debe intervenir para garantizar, precisamente, la libertad religiosa, porque las primeras víctimas de la intolerancia en cuestiones de fe son precisamente unas religiones a manos de otras religiones;

    4/ el respeto a las religiones no puede excluir el derecho a la crítica racional, a la ilustración, a la ciencia, al pensamiento libre; las religiones son las primeras en criticar, y no sólo criticar, sino insultar y amenazar y asesinar a quienes no se les someten (infieles, gentiles, paganos, etc.); difícilmente se puede pretender que esas mismas religiones permanezcan inmunes al derecho de pensar críticamente contra la religión que todos los ciudadanos disfrutan por el simple hecho de serlo.

    En definitiva, rechazamos el comunicado del Círculo Orientaciones en su totalidad y entendemos que reclama para sí mismo un respeto que no reconoce a aquéllos que no comparten la fe musulmana o cualquier otra creencia irracional con pretensiones violentas y totalitarias.

    Saludos.

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  27. No veo por qué tengo que respetar el hecho religioso musulmán, por ejemplo, cuando este hecho religioso recomienda el asesinato de los "asociadores", es decir, de los "paganos", que son los que no creen en Alá. ¿Debo "respetar" a mi asesino?

    Pero los musulmanes se matan entre ellos, los chiies a los sunies y viceversa, qué no harán con los fieles de otras religiones; qué no harán con los paganos; qué no harán con los ateos.

    Los primeros que no respetan el hecho religioso son los propios adeptos al hecho religioso que masacran a las restantes religiones.

    Quienes se reclaman de la libertad religiosa están reivindicando un pricipio liberal, pero luego acusan a los no islamófilos de occidentalistas. Mas, ¿qué es el principio de libertad religiosa sino el PRINCIPIO FUNDACIONAL DE OCCIDENTE?

    Lo reivindican sólo tácticamente, con la expresa intención de negar esa misma libertad en cuanto sean los suficientes como para cortarnos el cuello. !!!Esa es su libertad religiosa!!! La SUYA, en detrimento de la de los demás.

    Y, desde luego, NO RESPETAN a quienes no creemos en ninguno de sus cuentos para niños y en sus promesas paradisíacas de charlatanes de feria.

    Métanse, pues, donde les quepa, su "respeto" al hecho religioso.

    Lo mismo conviene decir sobre el judaísmo (que convierte a los hebreos en un pueblo superior) o del cristianismo, enemigo mortal de la inteligencia libre, enemigo de la razón donde los haya y con una historia repleta de crímenes, intolerancia, corrupción y fomento de la estupidez y del fanatismo.

    Alá=Yahvé=Jesús: todos descienden del mismo tronco, el dios de Abraham, el dios judaico, el déspota del desierto que intentan colarnos por tres puertas diferentes. Y ellos son la causa de la ruina de Europa.

    Aprestaos, europeos, a luchar contra la nueva edad media. Ya vienen los bárbaros.

    Ya vienen.

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